La demanda vinculada a infraestructura de IA, tecnologías digitales y movilidad eléctrica impulsó el crecimiento de cinco categorías en Q1 de 2026: minerales críticos +38%, semiconductores +25%, baterías +15%, productos de tecnologías de la información y la comunicación (TIC) +14% y vehículos eléctricos +11%. En contraste, el comercio de productos químicos, hierro y acero, y algunos productos de energía renovable se contrajo durante el mismo trimestre. La paradoja que UNCTAD señala es que el comercio crece en valor principalmente por precios más altos —energía, transporte y costos de producción elevados— y no exclusivamente por mayor volumen físico.
El resultado redefine el mapa de lo que mueve al mundo: litio, cobalto, cobre, níquel y tierras raras —los minerales que alimentan baterías, semiconductores y centros de datos— registran demanda de ciclo largo que UNCTAD estima se mantendrá como motor de crecimiento en la segunda mitad de 2026. México, con reservas de litio en Sonora y producción de cobre en Sonora y Chihuahua, así como una cadena de semiconductores concentrada en Jalisco, aparece en intersección directa con las cinco categorías de mayor crecimiento global. El Banco Mundial y UNCTAD prevén que los patrones de inversión directa extranjera seguirán concentrándose en estos sectores estratégicos durante el resto de la década.
El acero se contrajo. El carburo se contrajo. Y cinco categorías crecieron más que todo el comercio mundial.
UNCTAD publicó los datos del primer trimestre 2026: minerales críticos +38%, semiconductores +25%, baterías +15%, productos TIC +14%, vehículos eléctricos +11%. Mientras tanto, el hierro y el acero se contrajeron. La IA está redibujando qué se mueve por el mundo — y México está en la intersección de las cinco categorías ganadoras.