Texas concentra más de 583 proyectos de centros de datos —248 nuevos y 335 existentes— y se consolida como uno de los mercados de construcción de infraestructura digital más grandes del mundo, según Mexico Business News. La demanda de electricidad es de escala industrial: un solo campus en Abilene puede requerir hasta 1,200 megawatts, y un proyecto propuesto cerca de Amarillo podría eventualmente consumir 11,000 megawatts. Esa escala supera la capacidad de manufactura local de tableros eléctricos de media tensión, sistemas de distribución de potencia y unidades de enfriamiento líquido, lo que convierte a los fabricantes del norte de México en proveedores estratégicos bajo el T-MEC (Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá).

Vertiv —fabricante de infraestructura crítica para centros de datos— construye su tercera planta en Reynosa, con la expansión de 150 millones de dólares orientada específicamente a la producción de sistemas de enfriamiento líquido, equipos de suministro de energía ininterrumpida (UPS), racks de servidor y sistemas de distribución de potencia para instalaciones listas para IA en toda Norteamérica. Otras empresas multinacionales con planta en México —Schneider Electric, Siemens, Eaton y ABB— producen tableros de media tensión, bus ducts y paneles eléctricos de baja tensión que se utilizan extensamente en instalaciones de hiperescala. Mexico Business News identifica este flujo como el 'nearshoring invisible' de la era de la IA: manufactura mexicana especializada que no va a los titulares automotrices pero que ya mueve volumen de exportación significativo.