El CPPI del Banco Mundial mide el tiempo que los buques permanecen en puerto —un indicador operativo puro que premia a los terminales más veloces en carga y descarga. En el último reporte, el puerto de aguas profundas de Yangshan, que sirve a Shanghai, ocupa el primer lugar del ranking. Por su parte, el Leading Container Ports (LCP) de DNV y Menon Economics evalúa cinco pilares estratégicos simultáneamente: infraestructura, conectividad, productividad, sostenibilidad e impacto global. Bajo esa metodología, Singapur lidera entre 160 puertos evaluados con 35 indicadores. El punto de divergencia refleja que ambos sistemas capturan realidades distintas de la misma industria.
La implicación práctica para los equipos de comercio exterior que diseñan rutas de importación y exportación es crítica: los índices son promedios y no pueden ver el terminal específico ni el transportista que usa un importador determinado. Los puertos que suben o bajan súbitamente en los rankings pueden merecer análisis más profundo con datos propios de cadena de suministro. Un terminal que lidera en tiempo promedio de permanencia puede ser deficiente para el mix particular de navieras, servicios y mercancías de una empresa. La divergencia Yangshan-Singapur ilustra que preguntar '¿cuál es el mejor puerto del mundo?' sin especificar la métrica lleva a decisiones basadas en titulares, no en datos propios.