En Asia, una combinación de mal tiempo, acumulación de buques y fuerte demanda pico extiende los retrasos a varios días en los principales puertos chinos. Sin embargo, los grandes puertos chinos mantienen el liderazgo en eficiencia de volumen: Shanghái registró más de 55 millones de TEU en 2025; Singapur superó los 44 millones de TEU y Ningbo-Zhoushan alcanzó 43 millones de TEU. Actualmente hay 20 megapuertos mundiales con rendimiento anual superior a 10 millones de TEU, un umbral que ningún puerto latinoamericano alcanza aún.

En Europa, la situación es más severa. En Amberes se acumula un retraso de buques y cajas; en Hamburgo, el cuello de botella del puente Kohlbrand afecta el transporte terrestre y el acceso ferroviario a la Terminal Altenwerder permanece suspendido. Rotterdam sufrió una ola de calor que provocó paradas temporales de terminales y pérdidas de productividad. La tensión en el Estrecho de Hormuz agrega incertidumbre sobre las rutas Asia-Europa, lo que alimenta el ciclo de congestión: más buques redirigidos, más espera en hubs intermedios.