La práctica opera en dos fases: en la primera, el importador presenta la información básica de la mercancía antes de o al momento de la llegada del buque; en la segunda, complementa los datos definitivos en un plazo convenido sin que la carga permanezca retenida. El esquema requiere que la empresa esté registrada ante la GACC y cuente con historial de cumplimiento; las empresas de menor calificación crediticia quedan fuera del acceso y deben seguir el procedimiento estándar. La UNCTAD estima que las variaciones en procedimientos aduaneros generan oscilaciones de 18 a 25 puntos porcentuales en los tiempos de permanencia de carga en puertos globales.

La profundización del modelo en 2026 incluye también el endurecimiento de la supervisión: el acceso de 'dos pasos' se restringe a empresas con registro vigente y tipos específicos de mercancía, lo que implica que los transitarios deben verificar caso por caso si su cliente importador califica. Analistas del sector señalan que la medida incrementa la velocidad para los operadores confiables pero añade una capa de verificación de elegibilidad previa al embarque.