Bajo las reglas de origen actuales del T-MEC, los vehículos que acreditan que el 75% o más de su contenido proviene de América del Norte califican para acceso libre de arancel; los que no califican enfrentan el 25% de Section 232. La propuesta mexicana no elimina ese umbral, sino que recalibra el método de cobro para que solo la fracción de valor fabricada fuera de la región pague arancel. La fórmula reduciría la carga fiscal sobre la mayoría de los modelos ensamblados en México, cuyo contenido norteamericano supera el 70% en promedio, según datos del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO). Ebrard confirmó que la cuarta ronda de negociaciones bilateral se realizará en Washington en septiembre de 2026.
El T-MEC no fue renovado en la revisión conjunta del 1° de julio de 2026; el acuerdo permanece en vigor hasta 2036 mientras continúan las negociaciones. En la tercera ronda celebrada en las semanas previas, ambas partes redujeron los puntos abiertos de 54 a aproximadamente 14, con reglas de origen automotriz, acero, aluminio y aplicación laboral como los temas pendientes. Canadá presentó un esquema arancelario similar al de México ante negociadores estadounidenses, aunque la posición de Washington sobre esa propuesta no se ha definido. Fabricantes de automóviles han advertido que sin un acuerdo renovado podrían retirar modelos de entrada del mercado estadounidense.