Según Aduanas de Singapur, el esquema operó entre agosto de 2024 y septiembre de 2025 e involucró mercancía valuada en aproximadamente 1.9 millones de dólares de Singapur (unos 1.5 millones de dólares estadounidenses). Los productos eran de origen chino pero fueron etiquetados y declarados como fabricados en Singapur para eludir aranceles de importación de EE.UU. En paralelo, los investigadores detectaron un presunto intento de subdeclarar el valor de las importaciones para evadir cerca de 111,000 dólares de Singapur en impuesto a bienes y servicios (GST). Las penalidades aplicables incluyen multas de hasta 100,000 dólares de Singapur o el triple del valor de la mercancía —lo que sea mayor— y hasta dos años de prisión.
El MTI señaló que el Reglamento de Importaciones y Exportaciones de 1995 y la Ley de Bienes Estratégicos (Control) de 2002 rigen el transbordo en Singapur, y que desde 2020 Aduanas de Singapur ha investigado cerca de 690 casos de incumplimiento relacionados con certificados y reglas de origen. La circular de junio de 2025 de Aduanas de Singapur ya recordaba a todos los operadores comerciales y agentes declarantes la obligación de declarar con precisión el 'país/región de origen' en toda solicitud de permiso de importación, exportación y transbordo a través del sistema TradeNet, y advirtió que una declaración incorrecta puede constituir un delito.