El informe identifica 385 buques capaces de usar metanol y 45 capaces de usar amoníaco en la cartera global de pedidos, mientras la mayoría de los puertos que buscan incorporar amoníaco permanecen en etapas piloto, de prueba o de desarrollo de marcos de seguridad. LR precisa que los biocombustibles pueden aprovechar en gran medida la infraestructura existente, lo que los posiciona como opción de transición más accesible en el corto plazo. Kamran Ul Haq, vicepresidente sénior de Asesoría de Puertos de LR, señaló que la flota se mueve más rápido que la infraestructura requerida para sostenerla.

El informe concluye que la elección de combustible y la ruta comercial son ahora inseparables: las decisiones de construcción nueva o conversión de buques deben reflejar la disponibilidad real del combustible en los puertos que los buques utilizarán. LR recomienda que los puertos no respaldando todos los combustibles disponibles, sino que identifiquen dónde surgirá demanda creíble y desarrollen con anticipación las condiciones de seguridad, regulación, capacitación de personal y asociaciones necesarias para responder a esa demanda específica.