El granel seco creció 2.1% en el período, impulsado por un alza de 15.3% en el tráfico de carbón —hasta 14.5 millones de toneladas—, que la propia autoridad portuaria atribuye a una recuperación de la producción de acero en la industria europea tras un 2025 'excepcionalmente improductivo'. El granel líquido avanzó 3.1%. Por el contrario, el contenedor se mantuvo prácticamente plano en términos de TEU, con un incremento de apenas 0.1% a 10.751 millones de TEU en nueve meses; medido en toneladas, el tráfico de contenedores cayó 2.2%. El trasbordo cedió 20% al verse desviado hacia otros puertos de la región debido a restricciones de capacidad de larga data en las terminales de aguas profundas de Rotterdam.

Boudewijn Siemons, CEO de la Autoridad Portuaria, señaló que 'las cifras de tráfico muestran que el Puerto de Rotterdam se adapta continuamente a circunstancias cambiantes', y destacó la importancia de seguir invirtiendo en redes de carretera, vías navegables y ferrocarril orientadas al futuro. El hinterland continental mostró dinamismo: los volúmenes de contenedores hacia el interior europeo crecieron 7.2% en nueve meses, con las importaciones de contenedores llenos sumando 8.9%. La autoridad portuaria espera capacidad adicional en varias terminales de contenedores a partir de finales de 2026, lo que podría revertir parte de la pérdida de trasbordo.