La MPA de Singapur —que gestiona uno de los puertos de bunkering más grandes del mundo— adoptó el ISO 8217:2024 como requisito obligatorio ante los riesgos que plantea la incorporación de nuevos tipos de combustible alternativos, en particular los biocombustibles en mezclas de distintos porcentajes. El estándar define los parámetros de calidad, estabilidad y compatibilidad del combustible marino, y su obligatoriedad para el suministro en muelle permite a las partes —armadores, operadores de buque y proveedores de bunker— contar con una referencia técnica única que reduce la litigiosidad contractual.

Lee destacó durante el SIBCON 2026 que las pruebas propias e independientes de la MPA sobre los suministros de combustible marino han resultado altamente efectivas en combinación con la norma ISO. Singapur registró en 2025 más de 51 millones de toneladas de bunker suministradas, lo que le confiere un peso global significativo en la adopción de estándares de combustibles alternativos. El modelo es relevante para puertos mexicanos como Manzanillo y Lázaro Cárdenas, que están en etapas preliminares de desarrollo de infraestructura para combustibles alternos.