El embarque llegó a Dulles el 11 de julio proveniente de Singapur con escala en Japón y tenía como destino final una dirección en Miami, según la CBP. Los oficiales retuvieron el cargamento tras detectar un diseño de logotipo inusual, marcas atípicas y una ruta de envío que no correspondía con los patrones habituales de importación de tabaco. La empresa fabricante, R.J. Reynolds Tobacco Company, con sede en Winston-Salem, Carolina del Norte, confirmó que los cigarros eran falsificados tras ser consultada por la CBP.
Christine Waugh, Directora del Área Portuaria de Washington, D.C. de la CBP, señaló en el comunicado que los cigarros falsificados privan al gobierno de recaudación fiscal y representan un riesgo para la salud de los consumidores, ya que estos desconocen las sustancias químicas que podrían estar inhalando. En el año fiscal 2025, la CBP y agentes especiales del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) incautaron el equivalente a más de 7,400 millones de dólares en bienes falsificados, a un promedio superior a 20 millones de dólares diarios, según datos del propio comunicado de la agencia. El caso de Dulles se suma a otras incautaciones de gran escala reportadas en los aeropuertos de la región Baltimore-Washington en la misma semana.