Las disrupciones al transporte por el Estrecho de Ormuz, junto con las preocupaciones sobre el suministro de energía, elevaron los costos de energía, transporte, logística y producción durante el semestre. Los precios de bienes comerciados subieron cerca de 3.6% en el primer trimestre y se estima que subieron cerca de 5% en el segundo, según UNCTAD. Los servicios crecieron 10.5%, con lo que bienes y servicios juntos añadieron alrededor de US$2 billones al comercio global en el semestre. El sector tecnológico fue el motor más claro: el comercio de minerales críticos creció 38%, semiconductores 25%, baterías 15%, productos de tecnología de la información y comunicación (TIC) 14% y vehículos eléctricos 11% en el primer trimestre.
Por contraste, el comercio de productos químicos, acero y algunos productos de energía renovable se contrajo. La participación de Asia Oriental fue determinante: China y Corea del Sur impulsaron el desempeño regional, aunque el comercio Sur-Sur sin Asia Oriental se contrajo en el primer trimestre. UNCTAD proyecta que el comercio continuará creciendo en el segundo semestre, pero a un ritmo más incierto ante las tensiones geopolíticas persistentes, la frágil situación de seguridad en el Estrecho de Ormuz y la fragmentación geoeconómica.