El dato más impactante del pico del bloqueo: algunos reportes documentaron pagos de hasta $2 millones de dólares por buque para garantizar el paso negociado en los momentos más críticos de la guerra. Para dimensionar el impacto estructural: antes del conflicto, alrededor del 25% del comercio mundial de petróleo por vía marítima y el 20% del gas natural licuado (GNL) global transitaban por el estrecho. En el punto más álgido de la crisis, el tráfico de buques cisterna cayó a prácticamente nada. Desde entonces, el Comando Central de Estados Unidos facilitó el tránsito de más de 800 buques y 400 millones de barriles de crudo, pero los ataques del 14 de julio demuestran que la estabilidad es frágil.

La OMI confirma 56 ataques a buques en y alrededor del Estrecho de Hormuz desde febrero de 2026, con 17 marineros muertos acumulados. Los 33 kilómetros del canal navegable del estrecho representan el punto de mayor densidad de riesgo-valor del comercio marítimo mundial: si el Estrecho de Hormuz fuera un seguro, su prima de guerra sería hoy la más cara del planeta. Las primas de seguro de guerra han subido hasta 1% del valor del buque por viaje, comparadas con niveles inferiores al 0.05% antes del conflicto.