En 1956, la carga de los 58 contenedores del Ideal-X tomó apenas ocho horas; en la era pre-contenedor, cargar un buque equivalente a granel podía tomar días o semanas con cuadrillas de estibadores. Siete décadas después, el Puerto de Newark-Nueva Jersey —el mismo donde comenzó todo— movió 4.9 millones de contenedores (equivalentes a 8.9 millones de TEU) solo en 2025, según el mismo registro histórico citado por Maritime Professional. Un día operativo típico en ese puerto recibe entre 8 y 10 buques, cada uno con capacidad equivalente a aproximadamente 145 cargas completas del Ideal-X original.
La escala del salto es la cifra más representativa de la globalización moderna: McLean comenzó con 58 contenedores en un tanquero de la Segunda Guerra Mundial; hoy los buques ultragrandes operan con más de 24,000 TEU de capacidad. La estandarización de la caja de acero eliminó la necesidad de adaptar la carga a la forma del barco —la práctica llamada 'carga a granel o break-bulk' que McLean observó desde su cabina de camión durante años— y redujo el costo de transporte de bienes manufacturados en tal magnitud que hizo económicamente viable la manufactura a miles de kilómetros del consumidor final, sentando las bases de las cadenas globales de valor tal como las conoce hoy el comercio exterior mexicano.