Liberia administra su registro desde EE.UU. y opera 27 oficinas en el mundo, incluyendo una inaugurada en Miami en 2023. Su flota, orientada hacia buques de gran tonelaje unitario —portacontenedores, petroleros y gaseros de gas natural licuado (GNL)—, le permitió arrebatarle el liderazgo a Panamá en 2023 en términos de tonelaje bruto, aunque Panamá sigue siendo el mayor registro por número de buques, con 8,540 embarcaciones frente a las aproximadamente 5,000 de Liberia. La paradoja central que subrayan los analistas: ninguno de los tres países que controlan casi la mitad de la flota mundial construye buques ni es una potencia naviera en términos de propiedad real.
La concentración en tres banderas responde a ventajas estructurales: menores costos de registro, ausencia de restricciones de nacionalidad para el propietario y amplia aceptación en puertos de todo el mundo. Para el comercio exterior mexicano, el dato tiene implicación práctica: la mayoría de los buques que tocan Manzanillo, Veracruz, Altamira o Lázaro Cárdenas navegan bajo bandera liberiana, panameña o de Islas Marshall, lo que implica que sus marcos regulatorios, inspecciones de Estado de bandera y estándares de seguridad los determinan esos tres registros, no los países propietarios ni los de destino.