Según el Global Port Tracker de NRF y Hackett Associates, el número de julio representa un incremento anual del 3.3% y supera en más de 700,000 TEU el récord previo de mayo de 2022. Los minoristas y fabricantes no están comprando más: están comprando antes, mucho antes, porque el vencimiento del recargo Section 122 de 10% ad valorem el 24 de julio y la incertidumbre arancelaria del T-MEC en revisión están comprimiendo la demanda futura en el presente. Es el mismo fenómeno —pero más extremo— que se observó con el frente-carga (frontloading) previo a los aranceles de 2018-2019.
Después del pico de julio, se anticipa una corrección marcada: agosto se proyecta en 2.22 millones de TEU (-4.5% interanual) y septiembre y octubre en torno a 2 millones de TEU mensuales. El dato más sorprendente es el contraste: mientras los puertos de EE.UU. baten récords históricos de volumen, el comercio mundial en términos reales se proyecta a crecer solo entre 1.5% y 2.5% en 2026, según la UNCTAD. La demanda real no creció: se redistribuyó en el tiempo por la agenda política de Washington.