El nuevo modelo aduanero distingue dos líneas: acceso más libre en la frontera exterior (con el mundo) y acceso regulado en la frontera interior (con el resto de China continental). Bajo ese esquema, la lista de productos exentos de arancel de importación se amplió de 1,900 a 6,600 ítems —de 21% a 74% del universo arancelario—, lo que redujo costos de materias primas para las empresas instaladas en la isla. El número de nuevas entidades comerciales registradas creció más de 71% interanual, incluido un alza de 31% en empresas con capital extranjero y de 47% en empresas de comercio exterior, de acuerdo con las estadísticas oficiales citadas por la misma fuente.
El modelo de Hainan es relevante para operadores mexicanos familiarizados con los Recintos Fiscalizados Estratégicos (RFE): ambos buscan despacho ágil basado en análisis de riesgo, pero Hainan opera a escala provincial —35,000 km²— con cero aranceles internos, mientras los RFE mexicanos aplican diferimiento de impuestos y no exención. La reducción del 20% en tiempos de despacho y el procesamiento instantáneo de carga de bajo riesgo señalan que la digitalización del análisis de riesgo —y no el tamaño de la infraestructura— es la variable determinante.