El Plan de Acción da continuidad formal a operaciones conjuntas ya en curso, entre ellas Global Gateway —enfocada en precursores químicos para explosivos— y STOP, dedicada a la protección de la propiedad intelectual. La renovación refleja la convergencia de dos agendas: la de las aduanas, que controlan físicamente el movimiento de mercancías, y la de la policía europea, que gestiona inteligencia criminal transfronteriza. La firma eleva el intercambio de datos a través de la red CEN (Customs Enforcement Network) de la OMA, plataforma que reúne registros de incautaciones y modus operandi de más de 180 administraciones aduaneras en todo el mundo.

Para las aduanas latinoamericanas —incluida la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM)— la renovación abre una ventana operativa: el Acuerdo de Cooperación y el nuevo Plan de Acción establecen el marco bajo el cual países observadores o socios pueden acceder a inteligencia sobre rutas de contrabando, fraude en el valor en aduana e Inversión Extranjera Directa (IED) ilícita canalizada a través de estructuras comerciales. La OMA identificó en documentos previos que los modus operandi se replican con rapidez entre regiones, lo que convierte la adhesión a redes de intercambio de inteligencia en un factor de anticipación, no solo de reacción.