El factor detonante es la volatilidad arancelaria: el 72% de los profesionales de comercio identifica la volatilidad arancelaria de EE.UU. como el cambio regulatorio más impactante que enfrentan —un salto desde el 41% que lo señalaba hace un año. La carga regulatoria se cuantifica: el boletín de aduanas de EE.UU. de Thomson Reuters superó las 630 actualizaciones anuales a mediados de 2026, frente a menos de 180 en un año completo hace apenas dos años. La gestión de la cadena de suministro se convirtió en prioridad estratégica dominante para el 68% de los encuestados, casi el doble del 35% que la señalaba el año anterior.

Sin embargo, la brecha entre interés y adopción real persiste: solo el 7% de las organizaciones usa software específico para gestionar cambios arancelarios, pese a que el 72% lo identifica como su principal desafío. El análisis de Thomson Reuters publicado el 25 de julio de 2026 subraya que la IA puede comprimir horas de investigación regulatoria en minutos, pero que el verdadero cuello de botella es la confianza en que la herramienta resista una auditoría de CBP —especialmente tras el ruling HQ H350722 que delimita la responsabilidad humana en clasificación arancelaria a 10 dígitos HTSUS.

Hace 2 años, solo 6 de cada 100 empresas usaba IA en comercio exterior. Hoy son 40. ¿Qué pasó?

Thomson Reuters encuestó a 225 profesionales de comercio en todo el mundo y encontró esto: → 72% dice que la volatilidad arancelaria de EE.UU. es su mayor problema → +630 actualizaciones regulatorias al año en aduanas de EE.UU. → Y solo 7% usa software específico para gestionar aranceles El gap entre el problema y la solución es gigante. Y ahí vive el riesgo de tu operación.