Hasta la publicación de esta norma, los AMR operaban en silos tecnológicos: un robot de un proveedor no podía coordinarse de manera estandarizada con una flota de otro fabricante, lo que obligaba a los operadores a comprometerse con un solo ecosistema o a desarrollar integraciones propietarias costosas. La ISO 21423:2026 define los protocolos de comunicación y los formatos de datos que permiten la coordinación entre flotas heterogéneas, una capacidad crítica en almacenes de alto volumen con múltiples operadores de automatización.

Mobile Industrial Robots (MiR, subsidiaria de Teradyne) había introducido ya en 2025 un adaptador precursor al estándar. Con la norma publicada, operadores de zonas logísticas y recintos fiscalizados en México y América del Norte —que a menudo contratan equipos de diferentes proveedores— disponen de un marco común para exigir interoperabilidad contractual. Según Global Market Insights, el mercado de AMR valía aproximadamente 2,490 millones de dólares en 2025, con el modelo RaaS creciendo 42% en 2024 en transporte y logística.