Una encuesta de la UIA reveló que 59.7% de las empresas industriales argentinas se ve perjudicada por el contrabando y la subfacturación de importaciones. El sistema en desarrollo cruzará las cantidades importadas con los valores declarados y los comparará sistemáticamente con referencias de precios globales, con el objetivo de identificar de forma automatizada las operaciones que declaran valores inferiores a los reales para reducir los tributos correspondientes. Las autoridades aduaneras describieron el funcionamiento en la reunión con la UIA, según Infobae; la Secretaría de Comercio argentina indicó que el sistema podría estar operativo hacia fin de año.

El proyecto argentino se enmarca en una tendencia regional: en México, la Administración Nacional de Aduanas de México (ANAM) opera sistemas automatizados de selección de riesgo que incluyen análisis de valor; en Colombia y Brasil, las aduanas aplican filtros de perfilamiento estadístico de precios para operaciones de alto volumen. La particularidad del caso argentino es el uso declarado de infraestructura en la nube de un proveedor global de tecnología para procesar el volumen de información de importaciones, lo que externaliza parte de la capacidad computacional hacia un modelo de costo variable. La subfacturación no solo genera evasión fiscal sino que distorsiona las condiciones de competencia con la producción nacional, según argumentó la UIA ante las autoridades.