Las 43 empresas nuevas operan en cinco sectores de alta prioridad de cumplimiento: aluminio, ropa, cobre, algodón y tomates y sus productos derivados. La lista también incluye compañías farmacéuticas. A partir del 3 de agosto, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) aplica la presunción refutable a los bienes producidos por las entidades recién listadas: los importadores deben presentar evidencia clara y convincente de que la cadena de suministro no involucra trabajo forzoso, junto con documentación completa de la cadena aguas arriba. Desde el inicio de la UFLPA, la CBP ha denegado la entrada a más de 24,300 embarques por un valor aproximado de US$1,000 millones.

El ángulo de inteligencia artificial es central: la plataforma Kharon había conectado ya a 41 de las 43 entidades recién listadas con riesgo de trabajo forzoso en Xinjiang, en varios casos con años de anticipación al listado gubernamental. Según Kharon, aproximadamente la mitad de las 43 empresas opera fuera de Xinjiang —en provincias como Shandong, Jiangsu y Henan—, lo que extiende el riesgo más allá de la región autónoma. Para las maquiladoras IMMEX mexicanas que compran aluminio, textiles, componentes electrónicos o insumos farmacéuticos de origen chino para reexportar bajo el T-MEC, la ampliación del 30 % en una sola publicación exige una revisión urgente de la cadena de proveeduría.