El webcast abordó tres ejes: las oportunidades prácticas de la automatización en screening y clasificación; los límites que la IA no puede cruzar sin supervisión humana calificada en decisiones con consecuencias penales; y la forma en que los modelos de servicio administrado ayudan a los equipos a manejar volumen y complejidad crecientes mientras mantienen procesos auditables y defendibles ante una autoridad regulatoria. KPMG subrayó que la gobernanza y la supervisión humana no son opcionales cuando las decisiones automatizadas de screening de sanciones o clasificación arancelaria de exportación pueden derivar en infracciones a los Reglamentos de Administración de Exportaciones (EAR) de EE.UU. o a las normativas equivalentes en otras jurisdicciones.

El evento se produce en un momento en que empresas de América Latina evalúan adoptar herramientas de IA para sus procesos de cumplimiento, con presiones regulatorias que se intensifican en ambos lados del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). La pregunta central que KPMG dejó sobre la mesa: ¿hasta qué punto un proceso automatizado puede considerarse 'defendible' si no existe un profesional calificado que pueda explicar y justificar cada decisión que el sistema tomó?