La investigación de Altana —empresa con contrato plurianual con la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EE.UU. (CBP, por sus siglas en inglés) para mapear cadenas de suministro— cuantifica dos vectores de riesgo adicionales: US$300,000 millones en mercancías redirigidas para evadir aranceles estadounidenses y US$86,000 millones en envíos destinados al bloque T-MEC con insumos expuestos a trabajo forzado en 2024-2025. De esos US$86,000 millones, US$71,600 millones entraron directamente a EE.UU. El Forum reunió a representantes de General Motors, FedEx y Oliver Wyman para discutir el cumplimiento del T-MEC, la exposición al trabajo forzado y los cuellos de botella en la cadena de suministro.

El comercio intra-T-MEC ha crecido 29% desde la ratificación del tratado en 2020, con el sector automotriz sumando 38% de incremento. Sin embargo, la investigación de Altana señala que la composición de los bienes comerciados plantea interrogantes sobre la seguridad y resiliencia del bloque norteamericano, particularmente en maquinaria y semiconductores (US$24,400 millones expuestos a trabajo forzado) y autopartes (US$2,000 millones). El 62.9% de expertos consultados por la empresa anticipa una renovación condicional con enmiendas del T-MEC hacia finales de 2026.