Toolan señala que la mayoría de la congestión portuaria no es un problema de capacidad, sino el resultado de miles de decisiones tomadas tarde y de forma aislada, cada una localmente racional: un contenedor de importación es transportado al consignatario, devuelto vacío al puerto y un camión diferente recoge otro contenedor vacío para un exportador en la zona contigua. Nadie actuó incorrectamente, pero la red vial absorbió tres viajes donde bastaba uno. El punto central del argumento es que la IA, sin datos compartidos entre operadores de terminal, transportistas, autoridades portuarias, navieras, agentes de carga y dueños de la mercancía, optimiza localmente pero degrada el sistema.

WiseTech Global opera CargoWise, plataforma que ya conecta a los actores de los que depende un sistema comunitario portuario, generando conjuntos de datos que ningún participante individual podría reunir de forma autónoma. Toolan indica que esa amplitud de red es precisamente lo que permite predicciones de ETA y atraque más precisas, visibilidad anticipada de disrupciones y planeación contra ventanas de llegada reales en lugar de fechas nominales. El análisis tiene relevancia directa para México: mientras el país avanza en digitalizar la Ventanilla Única de Comercio Exterior Mexicana (VUCEM) y la Manifestación de Valor Electrónica, la advertencia de WiseTech apunta a que la interoperabilidad de datos entre actores —no solo la digitalización de formularios— determinará si la IA aduanera y portuaria reduce o simplemente redistribuye las fricciones.