Como proporción de la flota global, la congestión actual representa 12.6% de los 34.4 millones de TEU en servicio, por debajo del pico de 15.7% alcanzado en 2022, cuando la flota total era de apenas 25.3 millones de TEU. La diferencia se explica por el crecimiento acelerado de la flota en los últimos cuatro años. El detonador de la ola actual es Asia oriental: una serie de tifones sucesivos disrumpió los programas de escala en puertos chinos y las cadenas de relevos de buques. Portcast situó 139 buques en espera en Shanghái y 77 en Ningbo en cifras no vistas en 2025 ni en lo que va de 2026.
Drewry señaló que los tiempos de espera de buques en puerto se han casi duplicado en lo que va de 2026 frente al mismo periodo de 2019, y que la causa principal no es la velocidad de descarga sino el tiempo que los buques pasan esperando un berth disponible. Sea-Intelligence estima que, con base en ciclos previos de congestión, la disrupción actual tardaría entre cuatro y seis meses en regresar a los niveles bajos de junio de 2025. En paralelo, el Canal de Suez registró en julio ingresos de 505 millones de dólares, un alza de 42% interanual y el nivel mensual más alto desde diciembre de 2023, con 1,340 tránsitos, 27% más que en julio de 2025, impulsados por el desvío de exportaciones de crudo saudita ante el bloqueo del Estrecho de Ormuz.