El retroceso del BDI estuvo liderado por el segmento Capesize, cuyo índice específico perdió 289 puntos —una contracción de 5.8%— hasta 4,712 puntos, con ganancias diarias promedio de los buques de ese tamaño cayendo US$2,619 hasta US$39,237. El índice Panamax bajó 10 puntos (0.4%) a 2,302, rompiendo una racha de 10 sesiones al alza. Los datos de martes 12 de agosto muestran que el BDI de cierre del martes fue 3,046 —previo a la lectura del miércoles— con el Capesize en 5,001 y el Panamax en alza de décima sesión; la lectura del miércoles 12 confirmó la extensión de pérdidas a 2,939.
El dato de comercio de la UNCTAD en su edición Global Trade Update de julio-agosto 2026 incluye una advertencia metodológica relevante: una parte significativa del alza del 12.5% refleja precios más elevados —derivados de las disrupciones en el Estrecho de Ormuz y presiones en energía y logística— y no solo mayores volúmenes físicos. En el primer trimestre de 2026, el comercio de minerales críticos creció 38%, los semiconductores 25%, las baterías 15%, los productos de tecnologías de la información y comunicación (TIC) 14% y los vehículos eléctricos 11%, impulsados por la demanda de infraestructura de IA y movilidad eléctrica.
La distinción precio-volumen es clave para quienes negocian contratos indexados a fletes o a precios de insumos críticos: un crecimiento del comercio de 12.5% que incluye inflación de precios de energía sobreestima la demanda física real. Para los importadores mexicanos de semiconductores y equipos de cómputo de alto rendimiento, el dato del crecimiento del 25% en comercio de semiconductores en el primer trimestre —combinado con las restricciones de exportación de EE.UU. y el proyecto Pax Silica— anticipa mayor escrutinio regulatorio en esa categoría arancelaria.