C'est Toi Jeans Inc. (CTJ), importador mayorista de ropa del Fashion District de Los Ángeles, y sus directivos Si Oh Rhew (presidente) y Lance Rhew
Que ocurrio
La empresa importaba prendas desde China y otros países y las reexportaba a clientes en México, Centroamérica y Sudamérica. Según la fiscalía, declaró a la aduana valores falsos y menores de la mercancía para reducir los aranceles. En paralelo, recibía pagos en efectivo en bulto derivados del narcotráfico como pago de facturas de clientes, entregados por mensajeros ajenos a los compradores.
Que salio mal
El sistema de subvaluación dejó un rastro documental: la empresa envió más de 500 transferencias por más de US$137 millones a proveedores por mercancía declarada por debajo de su valor real, subvaluando las importaciones en más de US$51 millones. A ello se sumó la omisión de reportes de transacciones en efectivo mayores a US$10,000 y la no declaración de más de US$17 millones en ingresos ante el IRS, lo que convirtió un caso aduanero en uno de lavado de dinero y evasión fiscal.
- El valor declarado debe reflejar lo realmente pagado al proveedor: las transferencias bancarias y los pagos reales son la prueba que la autoridad contrasta contra el pedimento o entry.
- La subvaluación no es un ahorro, es un pasivo acumulado; cada entrada con datos falsos puede contarse como una infracción separada.
- Mezclar flujos de efectivo no documentados con operaciones de comercio exterior escala el riesgo de aduanero a penal (lavado y fiscal).
- Conserve y concilie facturas, contratos y comprobantes de pago; una discrepancia entre lo pagado y lo declarado detona la investigación.
- La exposición no se limita a la empresa: directivos individuales pueden recibir pena de prisión y multas personales.