Pineda precisó que la revisión del T-MEC representa una ventana para fortalecer el comercio trilateral de plásticos y proyectó que se alcanzará un acuerdo de ronda entre finales de 2026 y principios de 2027. Entre las prioridades de Estados Unidos, los expertos destacaron el fortalecimiento de cadenas de suministro regionales, la reducción de la dependencia de insumos provenientes de China y el cumplimiento de normas laborales y ambientales, todos ellos con consecuencias directas sobre las fracciones arancelarias aplicables al sector.
Armando De Lille, también participante en el foro, subrayó que aspectos como las reglas de origen, la clasificación arancelaria y los programas de fomento inciden directamente en los costos de las empresas del plástico que operan bajo el T-MEC. La Secretaría de Economía confirmó que el T-MEC opera con revisiones anuales tras el cierre del 1 de julio de 2026, lo que convierte cada ronda en un punto de decisión con implicaciones operativas para importadores y exportadores del sector manufacturero.