El permiso automático textil, creado para combatir la subvaluación en el sector —es decir, la práctica de declarar un precio unitario inferior al real—, era exigible cuando el valor de la mercancía caía por debajo de los precios estimados establecidos en el Anexo 4. Al derogar dicho anexo, desapareció la condición legal que activaba el requisito. El intercambio comercial de productos textiles y de confección de México sumó 24,343 millones de dólares en 2024, de acuerdo con datos de la SE citados por El Heraldo de México.
Las dependencias precisaron que la eliminación del permiso automático no suprime ni reduce los aranceles aplicables: cada producto seguirá pagando los impuestos de importación que correspondan según su clasificación arancelaria, país de origen y tratados vigentes, y el tipo de cambio aplicable será el registrado al cierre del pedimento. Para operaciones de pedimento consolidado iniciadas antes del 15 de septiembre que aún tengan mercancías pendientes de ingreso, las autoridades indicaron que subsisten reglas específicas conforme al artículo 56 de la Ley Aduanera.