Para acceder al beneficio, las 11 armadoras autorizadas deben contar con autorización de depósito fiscal para el ensamble y fabricación de vehículos conforme a la Ley Aduanera, tramitar el permiso previo que emitirá la Secretaría de Economía y reportar los VIN de cada unidad ensamblada con las partes importadas, lo que permitirá al Servicio de Administración Tributaria (SAT) y a la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) verificar la trazabilidad de cada pieza. Los lineamientos también contemplan volúmenes mínimos de producción de vehículos completos en México y establecen topes de importación bajo esquemas de ensamble CKD (Completely Knocked Down) y SKD (Semi Knocked Down).

La Secretaría precisó que la medida no facilita la importación de autopartes por parte de empresas sin instalaciones productivas en México, ni permite el ingreso de vehículos de países sin tratado comercial mediante esquemas que no generen valor nacional. La vigencia del decreto es de cinco años, plazo que la dependencia considera suficiente para que las armadoras avancen hacia esquemas de manufactura de mayor complejidad técnica. El decreto no modifica las reglas de origen del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) ni afecta los aranceles aplicables a importadores que no sean fabricantes de vehículos.