El cupo representa aproximadamente 28% de las 35,566 cabezas que México importó durante 2025, según cifras oficiales que el propio acuerdo cita como referencia. La Secretaría de Economía justifica la medida como un mecanismo para ampliar y diversificar las fuentes de abasto sin sustituir la producción nacional, estimada en nueve millones de cabezas para 2025. Solo podrán acceder al cupo personas físicas y morales establecidas legalmente en México que acrediten importaciones de ganado bovino en pie durante 2025 o 2026; la asignación es directa mediante la Ventanilla Única de Comercio Exterior (VUCEM) y exige presentar factura comercial y pedimentos de operaciones previas.
El 78.1% del ganado importado en 2025 provino de países con los que México ya mantiene acuerdos comerciales con preferencias arancelarias —Guatemala, Nicaragua, Belice, EE.UU. y Honduras—, lo que acota el impacto directo del cupo a la fracción que no cuenta con trato preferencial. El acuerdo aclara que obtener el certificado no exime a los importadores de cumplir requisitos zoosanitarios. Ganaderos de Chihuahua han solicitado restricciones adicionales al ganado centroamericano por riesgo de brotes de gusano barrenador del norte, un elemento que seguirá monitoreando la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER).