La inversión extranjera directa dirigida a la manufactura mexicana se estimó en 40,800 millones de dólares en 2025, un incremento cercano al 11% frente al año anterior, impulsado por la reconfiguración de cadenas de suministro globales, los aranceles aplicados a productos chinos y la vigencia del T-MEC. Los sectores con mayor concentración del impulso inversor son semiconductores, electrónica, automotriz eléctrico y energía. Nuevo León captó aproximadamente 4,150 millones de dólares solo en los primeros tres meses del año, según análisis de García y Asociados.
La Universidad Panamericana proyecta que sin inversiones adicionales de 10,000 millones de dólares en infraestructura durante 2026, México podría perder hasta el 20% de las oportunidades de nearshoring a favor de competidores regionales. La saturación logística —con una ocupación de 95% en parques industriales del norte— y la formación de mano de obra calificada se identifican como los principales cuellos de botella. Los 534,900 millones de dólares que México exportó a EE.UU. en 2025 refuerzan la posición del país como primer socio comercial estadounidense, base sobre la que se construye la negociación del T-MEC.