El mercado de centros de datos en México se más que duplicó en 18 meses: de 115.5 MW en 2024 a 235 MW en 2025, y 279 MW en 2026. Las proyecciones indican una expansión hasta 1.7 gigawatts (GW) para 2031. Amazon Web Services (AWS) comprometió $5,000 millones en una nueva región de centros de datos en Querétaro; Microsoft y Google ya establecieron o anunciaron nuevas regiones. CloudHQ anunció una inversión de $4,800 millones para un campus de seis edificios y 900 MW en Querétaro. La distribución geográfica del mercado refleja la concentración de infraestructura: Querétaro 72%, Ciudad de México y zona metropolitana 10%, Nuevo León 9%, Jalisco 5%, Guanajuato 3% y Yucatán 1%.

La oportunidad de comercio exterior es concreta e inmediata: cada data center importa servidores (fracción arancelaria HS 8471), sistemas de enfriamiento de precisión, unidades de suministro ininterrumpido de energía (UPS), cableado de fibra óptica, baterías de respaldo, generadores industriales y equipos de telecomunicaciones. La inversión proyectada de $82,500 millones en cinco años equivale a un flujo constante de importaciones especializadas que los agentes aduanales en Querétaro, Nuevo León y Jalisco deben anticipar. El riesgo estructural es la red eléctrica: más del 60% de la red de transmisión de México opera cerca de su capacidad máxima, con márgenes de reserva que cayeron a 3% en mayo de 2024, por debajo del umbral regulatorio del 6% requerido para operaciones estables.