Rodríguez identificó tres estados como los principales receptores de este flujo: Chihuahua, Jalisco y Baja California, entidades enfocadas en la producción de manufacturas para la exportación de componentes vinculados a centros de datos. Chihuahua participó con 53.5% del valor total de las exportaciones de equipo de cómputo en el segundo trimestre de 2026 (37,725.9 millones de dólares); Jalisco aportó 27.9% y Baja California 7.2%, según datos de La Razón. La especialista advirtió que el alza en exportaciones aún no se traduce en crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) estatal en la misma magnitud, dado que el sector opera principalmente en ensamble, con bajo valor agregado local. Rodolfo Ostolaza, subdirector de Estudios Económicos de Banamex, comparó la situación con el ensamble de televisores de los años sesenta: 'Igual que en 1966 ensamblábamos televisores, hoy son centros de datos.'

La Asociación Mexicana de Data Centers señaló que México cuenta con alrededor de 50 instalaciones de este tipo, pero ninguna tendría actualmente la infraestructura especializada necesaria para alojar modelos de IA de gran escala, con parte de la capacidad de cómputo aún alojada en EE.UU., China y Países Bajos. Carlos Serrano, de Banamex, identificó la disponibilidad de electricidad como el principal cuello de botella para escalar la oportunidad, dada la elevada demanda energética de los centros de datos y las plantas de procesamiento, ensamble y prueba de semiconductores.