Entre los beneficiarios, GlobalFoundries recibirá hasta US$300 millones para acelerar en dos o tres años el desarrollo doméstico de ópticas co-empaquetadas (co-packaged optics), componente crítico para los centros de datos de IA de gran escala. El Departamento de Comercio recibirá una participación accionaria minoritaria y no controladora en cada empresa como condición para el desembolso, con el objetivo de mejorar el retorno para el contribuyente estadounidense. Las cartas de intención representan compromisos preliminares; cada caso requiere diligencia adicional antes del acuerdo definitivo.
Los sectores habilitados por estos incentivos —empaquetado avanzado, sustratos, fotónica e integración de memoria— son precisamente los eslabones de la cadena de semiconductores donde México ya participa a través de los parques industriales de Jalisco (electrónica), Querétaro (manufactura de precisión) y Chihuahua (ensamble de componentes). Cada dólar que EE.UU. ancla en investigación de empaquetado avanzado genera demanda derivada de pruebas, ensamble y componentes que las plantas fronterizas mexicanas están en posición de suministrar bajo la preferencia arancelaria T-MEC del 10% en bienes que cumplen las reglas de origen, frente al 12.5% que enfrentan terceras economías bajo los aranceles Section 301 vigentes desde el 24 de julio.