De la suma total comprometida, más de US$260 millones se destinarán directamente a la línea de producción de la SUV compacta EV3, mientras el resto financiará un parque solar de 2 megawatts —con proyección de escalar a 8 MW para 2030—, una segunda planta de tratamiento de agua con capacidad de 1,050 metros cúbicos diarios, y una red nacional de estaciones de carga. El contenido nacional arranca en 26.54%, con el secretario Ebrard confirmando que ese porcentaje irá incrementando con el tiempo. El proyecto contempla la creación de 500 empleos directos en 2026 y 1,500 adicionales hacia 2030. El director comercial de Kia México, Horacio Chávez, confirmó que el EV3 será el primer vehículo totalmente eléctrico producido y comercializado por la marca en el país.

La inversión —la más cuantiosa de Kia en México desde el inicio de sus operaciones en 2016— activa una cadena de valor de proveeduría que incluye autopartes eléctricas, sistemas de gestión de batería y componentes electrónicos. Desde la perspectiva del Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC), el contenido regional de los vehículos eléctricos producidos en México es un factor crítico en la revisión anual en curso: el porcentaje de valor regional de los componentes de vehículo eléctrico y de batería determina si el EV3 califica para trato arancelario preferencial en el mercado estadounidense, el destino natural de buena parte de la producción de Pesquería.