La proyección cobra relevancia en el contexto de la cuarta ronda de revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), que se celebrará en Washington en septiembre de 2026, con los aranceles de la Sección 232 sobre acero y aluminio y las reglas de contenido automotriz como puntos sin resolver. El COMCE advierte que el siguiente reto será reducir la incertidumbre para inversiones y contener los aranceles impuestos por Estados Unidos, pues la revisión ya rebasó su plazo original del 1 de julio de 2026 sin acuerdo.

En el plano bilateral, Armando Ortega, presidente del Comité Empresarial Bilateral México-Canadá del COMCE, llamó a aprovechar la revisión del tratado para fortalecer la integración regional y acelerar la diversificación comercial. Desde la perspectiva sectorial, el riesgo inmediato se concentra en el sector automotriz: las fábricas mexicanas de automóviles compiten contra proveedores de Japón, Corea del Sur y la Unión Europea, que exportan a Estados Unidos con un arancel de 15% sin requisitos de contenido regional, según información de Reuters.