El proyecto, denominado SJK01, se desarrolla sobre un sitio de aproximadamente 150 hectáreas en asociación con la firma finlandesa SDC Ventures. Si se construye en su totalidad, el campus tendría una capacidad superior a 550 MW y se ubicaría entre los mayores complejos de centros de datos diseñados para IA en Europa, con una inversión potencial total que supera los 7,500 millones de euros. La subestación eléctrica del primer edificio de datos ya está construida y operativa, y todos los permisos de planificación y los acuerdos de red eléctrica están en orden, de acuerdo con Pure DC. Finlandia ya alberga el supercomputador LUMI en Kajaani, con capacidad de 380 petaflops, utilizado en más de la mitad de sus proyectos para investigación y desarrollo en IA.
El patrón detrás de esta inversión es replicable para México: el 67% de los operadores de centros de datos en Europa señala el acceso a energía como su mayor desafío para los próximos tres años, por encima de los permisos y los costos energéticos, según la Asociación Europea de Centros de Datos (EUDCA). Finlandia ofrece energía abundante, clima frío —que reduce costos de refrigeración— y estabilidad regulatoria. México, en cambio, ofrece proximidad geográfica a Estados Unidos, acceso preferencial al mercado estadounidense bajo el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y una creciente cadena de valor en semiconductores. El diferencial de propuesta de valor es distinto pero complementario: mientras Finlandia compite por infraestructura de cómputo de alta intensidad energética, México puede posicionarse como sede de centros de datos de baja latencia para aplicaciones industriales y de manufactura avanzada orientadas al mercado norteamericano.