Del total de la inversión, aproximadamente 350,000 millones de yenes se destinarán a edificios e instalaciones —incluyendo nuevas plantas en Japón, Tailandia y otros sitios del Sudeste Asiático— y 650,000 millones de yenes a equipo de producción en Japón, China y el Sudeste Asiático. En el primer semestre del ejercicio 2026, los ingresos por capacitores de Murata crecieron 33.1% interanual y los pedidos vinculados a centros de datos subieron de manera destacada; la utilización de capacidad se mantiene cerca del 95%. La empresa elevó también su pronóstico de beneficio operativo anual a 520,000 millones de yenes, desde los 430,000 millones estimados anteriormente.

El MLCC es el componente más numeroso dentro de un servidor de IA de última generación: los servidores equipados con la arquitectura Nvidia Blackwell requieren hasta diez veces más condensadores que las generaciones anteriores. Murata controla cerca de 40% del mercado global de MLCC y más de la mitad del segmento avanzado para servidores. Para la cadena de suministro electrónico en México, la expansión de Murata abre oportunidades indirectas: fabricantes de tarjetas de circuito impreso y ensambladores de servidores —concentrados en Guadalajara y Tijuana— podrían beneficiarse de un mayor volumen de componentes disponibles una vez que la nueva capacidad entre en línea hacia 2028-2030.