Cuando los puentes, túneles y redes de transporte de Manhattan quedaron cortados el 11 de septiembre de 2001, la Guardia Costera de EE.UU. emitió un llamado por radio a 'todas las embarcaciones disponibles' en el puerto. Para entonces, una flotilla espontánea ya llevaba casi dos horas en acción. Según datos históricos del Cuerpo de Guardacostas, aproximadamente 800 marinos a bordo de al menos 150 embarcaciones evacuaron a casi 500,000 personas, superando incluso a la evacuación de Dunkerque en escala y velocidad. Los marinos civiles navegaron hacia una zona de desastre activa sin información precisa de lo que encontrarían en tierra.

Carmel señaló que ese mismo espíritu de servicio ha continuado en los 25 años transcurridos, con marinos mercantes estadounidenses apoyando operaciones militares, misiones humanitarias y respuesta a desastres. Destacó además que hijos e hijas de quienes sirvieron el 11 de septiembre se han incorporado desde entonces a la industria. La historia del boatlift fue documentada en el corto documental 'BOATLIFT: An Untold Tale of 9/11 Resilience', narrado por Tom Hanks, que contribuyó a difundir la gesta más allá del ámbito marítimo. En el contexto de 2026, cuando la OMI documenta cuatro zonas de conflicto activo que amenazan simultáneamente rutas marítimas globales, el episodio cobra nueva relevancia sobre el rol de la marina mercante en situaciones de crisis.