La planta de Stellantis en Windsor lleva tres semanas de paro y sus trabajadores enfrentan negociaciones contractuales estancadas al mismo tiempo que el gobierno de Trump amenaza con elevar el arancel Sección 232 a vehículos canadienses de 25% a 50% el 1 de enero de 2027, según CBC News y The Hub. Poilievre declaró a trabajadores y reporteros en Windsor: 'Sé que tienen miedo y están ansiosos en este momento. Tenemos un plan que puede darnos comercio libre de aranceles con Estados Unidos, que puede devolverte tu empleo en autos, acero, madera y otras industrias dependientes del comercio.' Poilievre también apareció en CNN el mismo día para proyectar su propuesta hacia audiencias estadounidenses.

El primer ministro canadiense Mark Carney ordenó en agosto detener las negociaciones comerciales con Washington tras acusar a la parte estadounidense de exigencias inaceptables. El gobierno de Trump suspendió las conversaciones con Canadá el año pasado luego de que Ontario transmitió un anuncio durante la Serie Mundial con declaraciones de Ronald Reagan en favor del libre comercio. La situación en Windsor ilustra la dimensión humana de la incertidumbre arancelaria: en el corredor más activo del comercio bilateral norteamericano, los trabajadores de línea de ensamble encaran un horizonte de 79 días hasta el 1 de enero con dos aranceles posibles —25% o 50%— y ninguno de los dos garantiza la viabilidad del modelo de producción integrada que sostiene sus empleos.