En las primeras horas del 8 de noviembre de 2024, el Geum Seong No. 135 escorió y volcó de manera repentina, dejando solo la hélice fuera del agua —el único punto de sujeción para los tripulantes. Lee Tae-Young, sin formación previa en operaciones de búsqueda y rescate, lanzó dos salvavidas y ayudó a los tripulantes a subir a la escalera del bote de rescate bajo corrientes fuertes y olas, siendo el último en abordar. De los 27 tripulantes a bordo, 12 fueron rescatados por su acción directa. Las consecuencias del suceso afectaron significativamente la salud de Lee, quien no pudo asistir a la ceremonia oficial de diciembre de 2025 por problemas médicos derivados del incidente; recibió su medalla en una visita especial a la sede de la OMI en Londres el 28 de febrero de 2026.

La ITF declaró al nominar a Lee: su acto 'servirá como una inspiración profunda para todos los marineros'. El Secretario General de la OMI, Arsenio Dominguez, lo elogió por el liderazgo, el coraje y el altruismo extraordinarios mostrados. Lee Tae-Young declaró haber priorizado a sus colegas sobre su propia seguridad, describiendo el sentido de familia nacido de convivir en el mar como la motivación que guió sus actos. La historia ilustra, frente al avance de la automatización portuaria documentada en esta edición, que el juicio humano y la respuesta de emergencia en condiciones extremas no tienen sustituto tecnológico equivalente probado.