El Ministerio de Asuntos Exteriores de India (MEA, por sus siglas en inglés) confirmó públicamente los ataques e indicó que ambos buques transportaban 30 marineros indios entre una tripulación combinada de 46. El MEA convocó al encargado de negocios de la embajada de Irán en Nueva Delhi para presentar una 'fuerte protesta'. La misión de India en los Emiratos Árabes Unidos monitorea la situación y está en contacto con autoridades emiratíes para asistir a las tripulaciones afectadas. Adnoc L&S extendió sus condolencias a la familia del marino fallecido y a los heridos, confirmando que continúa trabajando con equipos de respuesta de emergencia.
El caso ilustra la dimensión humana de la crisis de Hormuz: la mayoría de las tripulaciones que transitan el estrecho son nacionales de países del sur de Asia —India, Filipinas, Bangladesh, Sri Lanka— que trabajan en buques de armadores del Golfo, Europa o Asia Oriental. Desde el inicio del conflicto EE.UU.-Israel-Irán en febrero de 2026, la OMI ha confirmado 17 marineros muertos en 56 ataques. Los buques transitan el corredor sur con transponders apagados para evitar ser rastreados —una práctica que comenzó como medida de seguridad pero que, paradójicamente, los deja sin rastreo en caso de emergencia, retrasando el rescate.