El Ministerio de Asuntos Exteriores de India precisó que 20 ciudadanos indios se encontraban a bordo: 19 fueron rescatados y uno murió. El buque quedó a la deriva tras el ataque y las autoridades omaníes abrieron una investigación. Distintas fuentes sitúan la tripulación total en 28 personas, cifra que coincide con los 27 evacuados más el fallecido. Al cierre de esta edición, ningún actor había reivindicado la acción. Nueva Delhi condenó el ataque en un comunicado formal y trasladó su pésame a los familiares de la víctima, coordinando con la embajada en Mascate la repatriación de los tripulantes rescatados.
El incidente se produce en un contexto de tensión persistente en el Estrecho de Ormuz: en los días previos al ataque al Cape Dao, UKMTO había reportado al menos otros tres ataques contra buques cisterna en tránsito por Ormuz entre el 16 y el 18 de septiembre, y dos tripulantes resultaron heridos leves en otro incidente dos días antes. India manifestó preocupación por los 'continuos ataques' contra embarcaciones en Oriente Medio y solicitó el cese de las agresiones contra buques, marineros e infraestructuras civiles, así como el restablecimiento de la libre navegación en la región.