La instalación de 1,000 metros cuadrados cuenta con bancos de ensamblaje, racks de sensores y techos de altura industrial diseñados para pruebas operativas, no para exhibición pasiva. Evert Jaap Lugt, cofundador del HAC, señaló que 'la mayor parte del reto ya no está en construir el robot, sino en integrarlo exitosamente en los procesos existentes'. Durante la apertura, robots de distintos fabricantes ejecutaron tareas concretas: colocar ladrillos, empacar objetos y completar secuencias de movimiento. La presencia simultánea de competidores directos en un mismo espacio de prueba es la característica operativa que distingue al HAC de iniciativas anteriores.
El centro surge en un contexto donde China concentra más del 55% de los exhibidores de robots humanoides en CES 2026, según datos citados durante la apertura, y las proyecciones de Morgan Stanley estiman que el mercado humanoide podría alcanzar entre US$6 y US$9 billones de dólares en las próximas dos décadas. El HAC se posiciona en el segmento de aplicación y adopción, no en hardware ni en software de base, apuntando a sectores europeos con escasez inmediata de mano de obra. El campus MICS integra también a la Universidad de Ciencias Aplicadas de Róterdam y al instituto de formación técnica Mikrocentrum.