Los 14 miembros fundadores de la coalición son Arabia Saudita, Kuwait, Bahréin, Qatar, Pakistán, Turquía, Egipto, Jordania, Bangladesh, Nigeria, Sudán, Yibuti, Somalia y el gobierno internacionalmente reconocido de Yemen, según la Agencia de Prensa Saudita. En un comunicado conjunto, la alianza se definió como 'exclusivamente defensiva en naturaleza' y precisó que 'la participación en las actividades y operaciones de la alianza seguirá siendo una decisión soberana' de cada Estado miembro. La iniciativa llega tras la declaración del bloqueo naval hutí contra Arabia Saudita el 20 de julio, en respuesta —según el grupo— a un ataque saudí al aeropuerto de Saná.

El HOCC hutí emitió el 1 de agosto un comunicado en el que negó categóricamente cualquier decisión de cobrar tarifas por el tránsito en Bab el-Mandeb, calificando su 'servicio de tránsito seguro' como voluntario y sin costo, y advirtiendo que quien exija un pago 'no representa a la República de Yemen ni al HOCC en ninguna capacidad'. El desmentido llegó después de que Reuters reportara, citando fuentes regionales, que los hutíes estarían considerando esa posibilidad —al igual que Irán intenta hacer en el Estrecho de Ormuz. El Estrecho de Bab el-Mandeb canaliza aproximadamente el 12 % del comercio marítimo global, según Euronews, y el tráfico aún no se ha recuperado a niveles previos a 2023.