El acuerdo coloca a Europa en posición de observador ante una reconfiguración de rutas que podría reducir la dependencia de Moscú y Pekín de los pasos del Canal de Suez y el estrecho de Malaca. La Ruta del Mar del Norte (NSR, por sus siglas en inglés) registró 104 tránsitos confirmados y 3.7 millones de toneladas al cierre de la temporada 2026, nuevo récord anual. Analistas consultados por CNBC señalan que la ruta sigue siendo poco adecuada para sustituir los corredores establecidos debido a la falta de servicios regulares todo el año y la escasez de infraestructura de apoyo en el trayecto.
Alicia García-Herrero, economista citada en el reporte, indicó que Europa no puede desafiar de manera realista el dominio chino y ruso del transporte ártico en ningún horizonte temporal significativo. Para las cadenas de suministro que conectan Asia con Europa o con el noreste de América del Norte, el corredor ártico ofrece tiempos de tránsito más cortos en verano, pero la concentración de control en dos actores estatales introduce riesgos de acceso y tarifación que los operadores de comercio exterior deben monitorear dentro de su análisis de diversificación de rutas.