La ACP señaló que las medidas responden a su estrategia de gestión hídrica para garantizar la operación 'segura, confiable y sostenible' del Canal ante los niveles proyectados del Lago Gatún. El número de tránsitos diarios no ha sido reducido: en mayo de 2026, la ACP descartó explícitamente restricciones de tránsito para el resto del año, postura que mantiene pese a los nuevos límites de calado. La distinción operativa es relevante: la restricción de calado limita cuánto peso puede cargar cada buque, mientras la restricción de tránsito limitaría cuántos buques pasan al día.
El impacto económico es concreto: cada medio pie de calado perdido representa miles de toneladas de carga que los buques Neopanamax deben redistribuir entre más embarcaciones. En el primer semestre de 2026, con el desvío de rutas por el cierre del Estrecho de Ormuz, el Canal registró volúmenes récord y precios de subasta que promedian US$385,000 por turno reservado, con un pico de US$4 millones en abril. Algunas navieras han comunicado que preparan recargos sobre rutas Transpacífico hacia la Costa Este de Estados Unidos en respuesta a las nuevas limitaciones de peso.