El corredor tiene como eje el aprovechamiento de las fortalezas complementarias de ambos países: Brasil posee recursos energéticos renovables y capacidades de producción que podrían sustentar el desarrollo de combustibles marinos de cero y casi cero emisiones de gases de efecto invernadero, mientras que Singapur es el mayor puerto de bunkering del mundo y ofrece un ecosistema de innovación marítima de referencia global. Las dos naciones explorarán también intercambios de información digital para mejorar las operaciones marítimas y portuarias, e impulsarán la investigación, el desarrollo y la adopción de tecnologías y soluciones marítimas emergentes.

El acuerdo amplía la red de corredores verdes y digitales de Singapur, que ya incluye socios en Asia, Europa, Australia y Estados Unidos. En abril de 2026, la MPA y los puertos de Los Ángeles y Long Beach extendieron por tres años adicionales su corredor con la Bahía de San Pedro. En septiembre de 2025, Singapur e India acordaron trabajar en su propio corredor verde y digital. La incorporación de Brasil como décimo socio en este formato posiciona a Singapur como nodo articulador entre las principales regiones productoras de energía renovable marina y los corredores comerciales de alto tráfico.